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Via urbana Madrid · Patrimonio Mundial

Paseo del Prado (Madrid)

Qué es el paseo del Prado

El paseo del Prado es el eje que une la plaza de Cibeles con la plaza del Emperador Carlos V, la de Atocha, en el centro de Madrid. En poco más de un kilómetro concentra tres de los grandes museos españoles, dos jardines históricos, tres fuentes monumentales del siglo XVIII y un paseo central arbolado que sigue funcionando como lo que fue desde el principio: un lugar para caminar despacio.

Desde 2021 el conjunto está inscrito en la lista del Patrimonio Mundial de la Unesco con el nombre de «Paseo del Prado y el Buen Retiro, paisaje de las artes y las ciencias». La declaración no reconoce un edificio, sino la idea completa: un paseo urbano ilustrado con museos, jardín botánico, observatorio y parque, pensado a la vez como ornato de la ciudad y como equipamiento científico y cultural.

Paseo del Prado de Madrid con su paseo central arbolado
El paseo central arbolado es el corazón del eje: separa las dos calzadas y ordena todo el recorrido entre Cibeles y Atocha.Foto: Dani Logar · CC BY 2.0 · Wikimedia Commons

De dehesa a salón: cómo se hizo el paseo

El origen del nombre es literal: aquí había un prado a las afueras de la villa, con un arroyo, usado como lugar de paseo desde el siglo XVI. La transformación en el eje que hoy se recorre llegó con Carlos III, en el último tercio del siglo XVIII, con el proyecto del llamado Salón del Prado: un paseo regular, con calzadas laterales, arbolado y fuentes, trazado por José de Hermosilla y continuado por Ventura Rodríguez.

De aquella intervención vienen las tres fuentes que siguen marcando el ritmo del paseo, alineadas de norte a sur:

  • La fuente de Cibeles, en la plaza del mismo nombre, con la diosa en su carro tirado por leones.
  • La fuente de Apolo o de las Cuatro Estaciones, en el tramo central, la más discreta de las tres y la que más gente pasa de largo.
  • La fuente de Neptuno, en la plaza de Cánovas del Castillo, en el punto donde el paseo se cruza con la carrera de San Jerónimo.
Fuente de Neptuno en la plaza de Cánovas del Castillo, en el paseo del Prado
La fuente de Neptuno, en la plaza de Cánovas del Castillo, es el punto medio del eje y la referencia más usada para orientarse.Foto: Ank Kumar · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons

Qué hay en el paseo, de norte a sur

Recorrerlo desde Cibeles hacia Atocha es la forma más ordenada de verlo:

  1. Plaza de Cibeles. El Palacio de Cibeles —el antiguo Palacio de Comunicaciones, hoy sede municipal, con mirador abierto al público—, el Banco de España, el Palacio de Linares y el de Buenavista cierran la plaza.
  2. Primer tramo. A la izquierda, la plaza de la Lealtad con el edificio de la Bolsa de Madrid y, muy cerca, el Museo Naval.
  3. Plaza de Cánovas del Castillo. Neptuno en el centro; a un lado el Museo Thyssen-Bornemisza, instalado en el palacio de Villahermosa, y los hoteles históricos que cierran la plaza.
  4. Museo Nacional del Prado. El edificio de Juan de Villanueva, empezado en 1785 como Real Gabinete de Historia Natural y convertido en museo de pinturas en 1819. Su fachada principal, la de la puerta de Velázquez, da al paseo.
  5. Real Jardín Botánico. Creado en su emplazamiento actual en 1781, también con proyecto de Villanueva. Es una visita de pago, tranquila, y el mejor sitio del eje para sentarse a la sombra.
  6. CaixaForum Madrid, con su jardín vertical en el muro medianero, una de las imágenes más fotografiadas del tramo sur.
  7. Plaza del Emperador Carlos V. La estación de Atocha y, enfrente, el Museo Reina Sofía, que cierra por el sur el llamado triángulo del arte.
Estufa o invernadero del Real Jardín Botánico de Madrid
La estufa del Real Jardín Botánico: el jardín forma parte del mismo proyecto ilustrado que el paseo y el museo.Foto: Aarias · CC BY-SA 3.0 es · Wikimedia Commons

Cómo llegar

Es uno de los puntos mejor conectados de Madrid:

  • Metro. Banco de España (línea 2) para el extremo norte; Estación del Arte (línea 1) para el Reina Sofía y el tramo sur; Atocha (línea 1) para la estación; Sevilla (línea 2) queda a dos minutos de Neptuno.
  • Cercanías y tren. Atocha concentra las líneas de Cercanías y la alta velocidad; el paseo empieza literalmente al salir.
  • Autobús. Varias líneas de la EMT circulan por el eje o lo cruzan en Cibeles y Neptuno.
  • Coche. El centro de Madrid es zona de bajas emisiones con restricciones de acceso y el estacionamiento en superficie es regulado. La opción realista es un aparcamiento subterráneo del entorno.

Las obras de reforma del eje Prado-Recoletos han ido ampliando el espacio peatonal y reordenando calzadas y paradas en los últimos años, así que conviene comprobar el trazado exacto de las líneas de autobús el día de la visita.

Cómo aprovechar la visita sin agotarse

El error clásico es intentar los tres museos el mismo día. Tres consejos que funcionan:

  1. Un museo por jornada, y el paseo entre medias. El Prado solo, con calma, son tres horas largas.
  2. Las últimas horas de la tarde son las de acceso gratuito en varios de los museos del eje, con condiciones y franjas que cada institución fija y revisa: hay que confirmarlas antes de ir, porque cambian por temporada y por exposición.
  3. El paseo central es la mejor parte gratuita. Con sus plátanos de sombra, sus bancos y sus fuentes, funciona como parque lineal; a primera hora de la mañana está casi vacío.

Y un detalle de orientación que ahorra vueltas: los números pares e impares del paseo corresponden a aceras opuestas, y las entradas de los museos no siempre están en la fachada que da al paseo —la del Prado que se usa habitualmente es la puerta de los Jerónimos, en la parte alta, no la del paseo.

La Cuesta de Moyano y el borde del Retiro

El extremo sur del eje esconde una de las cosas más singulares de Madrid: la cuesta de Claudio Moyano, la calle en pendiente que sube junto al Real Jardín Botánico, ocupada por una fila de casetas de libreros de viejo y de ocasión. Es la librería de segunda mano más larga de la ciudad y el sitio donde aparece lo que ya no está en catálogo; los fines de semana por la mañana es cuando más casetas están abiertas.

Subiendo esa cuesta se llega al borde del parque del Retiro, la otra mitad del conjunto declarado Patrimonio Mundial, con el Observatorio Astronómico de Villanueva en lo alto —la tercera pata del proyecto ilustrado, junto al museo y al jardín botánico— y la entrada del parque por la puerta del Ángel Caído. Entender el eje completo es entender que museo, jardín, observatorio y parque se pensaron como un mismo equipamiento y no como piezas sueltas.

Errores frecuentes al planificar la visita

  • Confundir las entradas. El Prado tiene varios accesos y el que se usa habitualmente para el público general no es el de la fachada del paseo, sino el de la parte alta, junto a los Jerónimos.
  • Ir a la hora de comer en verano. Entre las dos y las cinco, el tramo sur del paseo es el más expuesto al sol de toda la zona.
  • Contar con aparcar cerca. Todo el eje queda dentro del área de bajas emisiones del centro, con acceso restringido para determinados vehículos y estacionamiento regulado en superficie.
  • Dejar el Botánico para el final. Cierra antes que los museos y en invierno anochece pronto: funciona mejor al principio del recorrido.

Accesibilidad y detalles prácticos

El eje es prácticamente llano entre Cibeles y Atocha, con una pendiente suave, y el paseo central tiene pavimento firme y rebajes en los cruces. Los grandes museos del recorrido cuentan con accesos adaptados y préstamo de sillas de ruedas. Los cruces de Cibeles y Cánovas del Castillo son largos: con movilidad reducida conviene usar los pasos semaforizados del interior del eje y no los de las esquinas.

En verano, el tramo entre Neptuno y Atocha da mucho sol a mediodía; la sombra buena está en el paseo central y en el Botánico. Y en las tardes de fin de semana, la zona de Neptuno es punto habitual de manifestaciones y de celebraciones deportivas, con cortes de tráfico que no siempre se anuncian con antelación.

Preguntas frecuentes

¿Por qué el paseo del Prado es Patrimonio Mundial?

La Unesco lo inscribió en 2021 junto al Buen Retiro con el nombre «Paseo del Prado y el Buen Retiro, paisaje de las artes y las ciencias». Se reconoce el conjunto ilustrado —paseo, museos, jardín botánico, observatorio y parque—, no un edificio aislado.

¿Qué museos hay en el paseo del Prado?

En el propio eje están el Museo Nacional del Prado, el Museo Thyssen-Bornemisza, en el palacio de Villahermosa, el Museo Naval y, al cerrar el paseo por el sur, el Museo Reina Sofía en la plaza del Emperador Carlos V.

¿Cuáles son las tres fuentes del paseo del Prado?

De norte a sur: Cibeles, en su plaza; Apolo o de las Cuatro Estaciones, en el tramo central; y Neptuno, en la plaza de Cánovas del Castillo. Las tres proceden de la reforma del Salón del Prado del siglo XVIII.

¿Qué metro para el paseo del Prado?

Banco de España, línea 2, para el extremo norte; Estación del Arte, línea 1, para el tramo sur y el Reina Sofía; Atocha, línea 1, para la estación. Sevilla, línea 2, queda a dos minutos de Neptuno.

¿Cuánto se tarda en recorrer el paseo del Prado?

Caminarlo de Cibeles a Atocha sin entrar en nada lleva unos veinte minutos, algo más si se paran las tres fuentes. Con un museo por medio, la visita ocupa media jornada.

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