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Paseo del Espolón (Burgos)

Qué es el Paseo del Espolón

El Paseo del Espolón es el paseo central de Burgos y el lugar donde la ciudad se cita consigo misma. Discurre por la orilla izquierda del río Arlanzón, entre el Teatro Principal y el Arco de Santa María, y es una avenida de árboles podados en forma de bóveda: los plátanos se recortan cada año de manera que sus copas se cierran sobre el paseo y forman un techo vegetal continuo. Esa imagen —el túnel de ramas sobre los bancos de piedra, con la catedral asomando por encima de los tejados— es la postal urbana de Burgos.

Antes de seguir conviene aclarar una confusión frecuente. Hay dos Espolones célebres en el norte de España: este, el de Burgos, que es un paseo arbolado junto al río; y el Espolón de Logroño, que es una plaza-jardín en el centro de la capital riojana. No tienen nada que ver más allá del nombre, que en ambos casos alude a una antigua obra defensiva o de contención.

Paseo del Espolón de Burgos visto desde la otra orilla del río Arlanzón, con la catedral al fondo
El Espolón desde la otra orilla del Arlanzón: el paseo arbolado, el pretil de piedra y, por encima, las agujas de la catedral.Foto: Jtspotau · CC BY-SA 3.0 · Wikimedia Commons

Dónde está y cómo se llega

Está en el centro exacto de Burgos, entre el río y el casco histórico. Por un extremo da al Arco de Santa María y a la plaza del Rey San Fernando, que es la puerta de entrada a la catedral; por el otro, al Teatro Principal y a la plaza de Vega. Desde él se cruza el Arlanzón por varios puentes peatonales hasta el paseo de la Isla y el resto de la ciudad.

Burgos es una ciudad llana y compacta, y todo el centro se recorre a pie. Un aviso importante para quien llegue en tren: la estación de Burgos-Rosa de Lima, por la que pasa la alta velocidad, no está en el centro, sino a unos cuatro kilómetros al noreste, así que hay que contar con autobús urbano o taxi. Por carretera, la A-1 conecta con Madrid y con el País Vasco y la AP-1 y la A-231 con Vitoria y León. El centro tiene tráfico restringido y el aparcamiento en superficie es escaso: lo práctico es un subterráneo.

Las estatuas y el Arco de Santa María

El Espolón tal y como se conoce hoy se configuró en el siglo XVIII como paseo público, y ha sido remodelado varias veces desde entonces. De aquella etapa vienen dos de sus elementos más característicos.

El primero son las estatuas de reyes que jalonan el paseo: esculturas de piedra de monarcas castellanos procedentes del programa escultórico que se hizo para el Palacio Real de Madrid y que acabaron repartidas por distintas ciudades españolas. En Burgos se colocaron sobre pedestales a lo largo del Espolón, y siguen ahí.

El segundo es el Arco de Santa María, que cierra el paseo por el este. Era una de las puertas de la muralla medieval y se transformó en el siglo XVI en un arco triunfal en honor a Carlos V, después de la Guerra de las Comunidades. Su fachada es una galería de personajes de la historia de la ciudad y de Castilla, con Fernán González y el Cid entre ellos, coronada por la Virgen. Es, con la catedral, el edificio más fotografiado de Burgos, y por dentro es visitable.

Arco de Santa María de Burgos iluminado de noche
El Arco de Santa María cierra el Espolón por el este y da paso a la plaza del Rey San Fernando, frente a la catedral.Foto: Óscar Corcuera Munguía · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons

Qué hay alrededor

  • La catedral de Santa María, gótica, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1984. Es la única catedral española inscrita por sí sola, sin formar parte de un conjunto urbano más amplio. Dentro está enterrado el Cid.
  • La Plaza Mayor, porticada y de color rojizo, a un minuto del Espolón por cualquiera de las calles que suben.
  • La Casa del Cordón, palacio de los Condestables de Castilla, con el cordón franciscano tallado enmarcando la portada.
  • El Museo de la Evolución Humana, dedicado a los yacimientos de la sierra de Atapuerca, a orillas del mismo río.
  • El paseo de la Isla, al oeste, y el paseo del Empecinado, que prolongan el recorrido junto al Arlanzón.
  • El castillo, en el cerro sobre la catedral, con el mirador de la ciudad.
  • El Camino de Santiago, que atraviesa Burgos de este a oeste por el centro histórico: es normal cruzarse con peregrinos a cualquier hora.

Qué comer en Burgos

Burgos es una de las ciudades con la despensa más definida de Castilla, y casi todo está a cinco minutos del Espolón, en la zona de la calle San Lorenzo y el entorno de la Plaza Mayor:

  • La morcilla de Burgos, de arroz, que es el producto que identifica a la ciudad en toda España. Se toma frita, en tapa y en guiso.
  • El lechazo asado en horno de leña, el plato de celebración de la meseta.
  • El queso fresco de Burgos, suave y sin curar, que se come solo o con miel y nueces.
  • La olla podrida, el guiso de alubia roja de Ibeas con compango, que es plato de invierno de verdad.
  • Los vinos de Ribera del Duero y de Arlanza, las dos denominaciones de la provincia.

La calle San Lorenzo es la calle de tapas de la ciudad y está a un paso del paseo. Funciona como una calle de barras clásica: se pide una tapa y un vino por parada y se cambia de local.

Agujas caladas de la catedral gótica de Burgos
Las agujas caladas de la catedral de Burgos, Patrimonio de la Humanidad, se ven desde el propio Espolón.Foto: IGomez4 · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons

Tres cosas que explican Burgos

El Espolón está en el centro de una ciudad que se sostiene sobre tres historias muy concretas, y conocerlas cambia el paseo:

  1. El Cid. Rodrigo Díaz de Vivar nació en las inmediaciones de Burgos y su figura recorre toda la ciudad: el Cantar de mio Cid arranca precisamente con su salida de Burgos camino del destierro. Hay una estatua ecuestre junto al río, a pocos metros del Espolón, y sus restos y los de doña Jimena están en el crucero de la catedral.
  2. Atapuerca. A unos veinte kilómetros está la sierra que ha dado los yacimientos de evolución humana más importantes de Europa, declarados Patrimonio de la Humanidad. El Museo de la Evolución Humana, a orillas del Arlanzón y a un paseo del Espolón, es donde se explican y se exponen.
  3. El Camino. Burgos es una de las grandes etapas del Camino Francés, que entra por el este, cruza el casco histórico por delante de la catedral y sale hacia el oeste por el paseo de la Isla. Esa condición de ciudad de paso lleva mil años funcionando y sigue marcando el ritmo del centro.

Las tres cosas están a distancia de paseo desde el Espolón, lo que convierte a este tramo de la orilla en el mejor punto de partida para cualquier visita a la ciudad.

Cuándo ir

El Espolón se usa todo el año, pero el clima de Burgos es un factor que no conviene subestimar. Es una de las capitales más frías de España, a más de ochocientos metros de altitud y en plena meseta norte, y en la ciudad se repite el dicho de los «nueve meses de invierno y tres de infierno». En la práctica:

  • De junio a septiembre es cuando el paseo está en su mejor momento: las tardes son largas, la bóveda de árboles da sombra y la temperatura nocturna es agradable incluso en pleno agosto.
  • Las fiestas de San Pedro y San Pablo, a finales de junio, son la semana grande de la ciudad y el Espolón es uno de sus escenarios.
  • El otoño da la mejor imagen del paseo, con los plátanos cambiando de color.
  • El invierno es duro: heladas, niebla y sensación térmica baja. El paseo sigue lleno de gente a mediodía, porque los burgaleses lo usan igual, pero el visitante necesita abrigo de verdad.

Avisos prácticos

La estación de alta velocidad no está en el centro. Burgos-Rosa de Lima queda a unos cuatro kilómetros: hay que contar con autobús urbano o taxi para llegar al Espolón.

No lo confundas con el Espolón de Logroño. Son dos sitios distintos en dos ciudades distintas. Si buscas la plaza-jardín del centro de Logroño, esta guía no es la que necesitas.

Abrígate más de lo que crees. Burgos está a más de ochocientos metros y la diferencia entre el sol y la sombra, o entre el día y la noche, es notable incluso en verano.

La catedral se visita con entrada y horario. Es un templo en uso y un bien Patrimonio de la Humanidad: conviene comprobar horarios antes de plantar el día alrededor de la visita.

Es una ciudad de peregrinos. El Camino Francés pasa por el centro y en temporada los albergues y los alojamientos económicos se llenan pronto.

Preguntas frecuentes

¿Dónde está el Paseo del Espolón de Burgos?

En el centro exacto de la ciudad, en la orilla izquierda del río Arlanzón, entre el Teatro Principal y el Arco de Santa María, que es la puerta de entrada a la plaza de la catedral.

¿Es el mismo que el Espolón de Logroño?

No. Son dos sitios distintos en dos ciudades distintas: el de Burgos es un paseo arbolado junto al río; el de Logroño es una plaza-jardín en el centro de la capital riojana. Solo comparten el nombre.

¿Por qué los árboles forman un túnel?

Porque los plátanos del paseo se podan cada año de manera que las copas se cierran unas contra otras y forman una bóveda vegetal continua sobre el paseo. Es la imagen característica del Espolón burgalés.

¿Qué son las estatuas del paseo?

Esculturas de piedra de reyes castellanos procedentes del programa escultórico realizado para el Palacio Real de Madrid, que se repartió entre varias ciudades españolas. En Burgos se colocaron sobre pedestales a lo largo del Espolón.

¿Qué es el Arco de Santa María?

Una de las puertas de la muralla medieval, transformada en el siglo XVI en arco triunfal en honor a Carlos V tras la Guerra de las Comunidades. Su fachada muestra a personajes de la historia de Castilla, entre ellos Fernán González y el Cid. Es visitable por dentro.

¿Dónde se come bien cerca del Espolón?

En la calle San Lorenzo y el entorno de la Plaza Mayor, a un paso del paseo. Lo local es la morcilla de Burgos, el lechazo asado, el queso fresco, la olla podrida y los vinos de Ribera del Duero y de Arlanza.

¿Cuándo es mejor ir?

De junio a septiembre, cuando las tardes son largas y la bóveda de árboles da sombra, o en otoño, con los plátanos cambiando de color. El invierno burgalés es duro: la ciudad está a más de ochocientos metros y hiela con frecuencia.

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