Explanada de España (Alicante)
Qué es la Explanada de España
La Explanada de España es el paseo marítimo del centro de Alicante y la imagen con la que la ciudad se identifica a sí misma. Va en paralelo al puerto, entre el entorno de la plaza Puerta del Mar y el de la plaza del Mar, en un recorrido de unos quinientos metros que se hace entero en diez minutos sin prisa. Tiene cuatro hileras de palmeras y, bajo ellas, el elemento que la ha hecho famosa: un pavimento de mosaico formado por millones de teselas de mármol en tres colores —rojo, marfil y azul oscuro— dispuestas en olas.
Ese suelo es lo primero que mira todo el que llega, y con razón: el dibujo ondulado genera un efecto de movimiento que cambia según la luz y según desde dónde se mire. No es un adorno reciente, sino el resultado de una remodelación de mediados del siglo XX sobre un paseo que ya existía desde el siglo XIX, cuando la ciudad ganó terreno al mar y convirtió el frente portuario en zona de paseo burgués.
Dónde está exactamente
Ocupa el frente del puerto de Alicante, en el centro de la ciudad. A un lado quedan los muelles y la dársena deportiva; al otro, la fachada de edificios que separa el paseo del casco urbano. Por el extremo noreste continúa hacia el Postiguet, la playa urbana de Alicante, y hacia el arranque del monte Benacantil; por el suroeste enlaza con la zona del puerto comercial y el paseo de Canalejas.
Es el punto mejor comunicado de la ciudad. La estación de Renfe queda a unos quince minutos andando; el TRAM, el tranvía metropolitano que enlaza Alicante con Benidorm y la Marina, tiene parada en el entorno del Mercado y en Luceros; y el aeropuerto de Alicante-Elche está a unos diez kilómetros, con autobús directo al centro. En coche es zona de tráfico intenso y aparcamiento complicado: lo razonable es un subterráneo del centro.
Cómo se usa la Explanada
La Explanada no es un monumento que se visita: es una calle que se usa, y se usa de maneras distintas según la hora.
- Por la mañana es paseo de vecinos, de gente que va al trabajo y de quien busca sombra antes de que apriete el sol.
- A media tarde aparecen los puestos de artesanía que se montan a lo largo del paseo, y el ritmo se vuelve de mercado.
- Al atardecer y por la noche es cuando llega la mayoría. Las terrazas se llenan, la concha acústica acoge conciertos y actuaciones en temporada, y el paseo funciona como plaza mayor al aire libre.
La sombra es el recurso decisivo. Las palmeras la dan filtrada, no completa, así que en verano el lado que interesa cambia según la hora del día. Quien vaya a mediodía en julio o agosto lo agradecerá.
Qué hay alrededor
- El castillo de Santa Bárbara, en lo alto del monte Benacantil, con ascensor desde el nivel de la playa del Postiguet y una panorámica completa de la bahía. En el perfil del monte se reconoce la silueta conocida como la Cara del Moro.
- El barrio de Santa Cruz, el casco antiguo en cuesta bajo el castillo, con casas encaladas y macetas, y una de las zonas con más carácter de la ciudad.
- La concatedral de San Nicolás y la basílica de Santa María, la iglesia más antigua de Alicante, levantada sobre la antigua mezquita.
- El Ayuntamiento, de fachada barroca, a un paso del paseo.
- La playa del Postiguet, en pleno centro, al final del paseo.
- El Mercado Central, de principios del siglo XX, y el MARQ, el Museo Arqueológico Provincial.
- El puerto, con la dársena deportiva y la base de la vuelta al mundo a vela que parte de Alicante.
Cuándo ir: las Hogueras y el resto del año
La fecha que lo cambia todo es San Juan. Las Hogueras de San Juan (Fogueres de Sant Joan) son la fiesta grande de Alicante, declarada de Interés Turístico Internacional, y se celebran alrededor del 24 de junio. La ciudad se llena de monumentos de cartón y madera plantados en las calles, hay mascletás diarias al mediodía en la plaza de los Luceros, desfiles, y todo termina con la cremà, la quema simultánea de las hogueras en la noche del 24. Es el momento más espectacular del año y también el más saturado: alojamiento agotado, precios altos y ciudad cortada.
El resto del año:
- Primavera y otoño son la mejor combinación: temperatura agradable, luz buena y paseo sin aglomeraciones.
- Verano es temporada alta y la Explanada está llena todas las noches. A mediodía el calor y la humedad del litoral se notan.
- Invierno es suave: Alicante tiene uno de los climas más benignos de la península y el paseo se sigue usando a diario.
Subir al castillo: las tres maneras
El castillo de Santa Bárbara es el complemento obligado de la Explanada y hay tres formas de llegar arriba, con esfuerzos muy distintos:
- El ascensor. Hay un acceso excavado en la roca desde el nivel de la playa del Postiguet, en la avenida de Jovellanos, que sube directamente al recinto. Es la opción cómoda y la que usa la mayoría.
- Andando por la ladera. Desde el barrio de Santa Cruz se sube a pie por calles en cuesta y luego por el camino del monte. Es un paseo bonito y exigente, y en verano conviene hacerlo a primera hora o al atardecer.
- En coche. Hay una carretera de acceso por la cara norte del Benacantil, con aparcamiento arriba, aunque las plazas son limitadas en temporada alta.
Desde el recinto se ve la bahía entera, la Explanada desde arriba, el puerto y, con buena visibilidad, la costa hasta el cabo de Santa Pola y la isla de Tabarca.
El puerto, la otra cara del paseo
La Explanada tiene el puerto pegado, y esa vecindad explica buena parte de su historia. El frente que hoy es paseo fue durante siglos el borde operativo de la ciudad, y la separación entre el muelle de trabajo y el muelle de ocio es relativamente reciente. Hoy conviven las dos cosas: la dársena deportiva con los amarres y las terrazas, el tráfico de cruceros y la base desde la que arranca la vuelta al mundo a vela que lleva el nombre de la ciudad en su punto de salida. Cruzar del paseo al puerto es cuestión de un paso de peatones, y merece la pena hacerlo aunque solo sea para ver la Explanada desde el agua, que es el punto de vista desde el que se entiende mejor su fachada.
Qué comer en la zona
Alicante es tierra de arroz y de producto de mar y huerta, y el repertorio local está muy definido:
- El arroz a banda, cocido con caldo de pescado y servido sin él; y el caldero, la versión más marinera del litoral.
- El arroz con costra, típico del Bajo Vinalopó, cubierto de huevo cuajado al horno.
- La coca amb tonyina, la empanada de atún y piñones que se come en fiestas.
- Las salazones: mojama, hueva y capellán, que son el aperitivo alicantino de toda la vida.
- El turrón de Jijona y de Alicante, con denominación propia, y los helados de la comarca.
Las terrazas de la propia Explanada tienen la mejor vista y los precios más altos. Para comer mejor y más barato conviene entrar hacia el casco antiguo, al entorno del Mercado Central o al barrio de Santa Cruz.
Un plan que funciona para medio día
- Recorrer la Explanada de punta a punta a media mañana, mirando el mosaico y la fachada de edificios.
- Subir al castillo de Santa Bárbara en el ascensor desde el Postiguet, para ver la bahía y entender la forma de la ciudad.
- Bajar por el barrio de Santa Cruz hasta la basílica de Santa María y la concatedral de San Nicolás.
- Comer arroz en el entorno del Mercado Central o del casco antiguo.
- Volver a la Explanada al atardecer, que es cuando tiene su mejor momento, con los puestos montados y la luz baja sobre el mosaico.
Avisos prácticos
El mosaico resbala con agua. El mármol pulido y mojado es traicionero: con lluvia o con la manguera de la limpieza conviene pisar con cuidado.
La sombra de las palmeras es parcial. No es una avenida de plátanos: filtra el sol, no lo tapa. En verano, gorra y agua.
En Hogueras hay que planificar. Del 20 al 24 de junio la ciudad está cortada, el alojamiento se agota con meses de antelación y moverse en coche es inviable.
Los puestos de artesanía tienen horario. Se montan por la tarde y funcionan hasta la noche; a media mañana el paseo está vacío de puestos.
Ojo con el aparcamiento. El frente marítimo del centro es zona regulada y saturada. Lo práctico es el subterráneo o el transporte público.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la Explanada de España?
El paseo marítimo del centro de Alicante, de unos quinientos metros en paralelo al puerto, con cuatro hileras de palmeras y un pavimento de mosaico de teselas de mármol en tres colores dispuestas en olas. Es la imagen más reconocible de la ciudad.
¿Por qué el suelo tiene ese dibujo?
Es un mosaico de millones de teselas de mármol en rojo, marfil y azul oscuro, colocadas formando ondas. El pavimento actual es el resultado de una remodelación de mediados del siglo XX sobre un paseo que ya existía desde el siglo XIX.
¿Qué hay cerca de la Explanada?
El castillo de Santa Bárbara en el monte Benacantil —con ascensor desde el Postiguet—, el barrio de Santa Cruz, la basílica de Santa María, la concatedral de San Nicolás, el Mercado Central, el MARQ y la playa del Postiguet, que está en el propio centro.
¿Cuándo son las Hogueras de San Juan?
Alrededor del 24 de junio. Son la fiesta grande de Alicante, declarada de Interés Turístico Internacional, con monumentos plantados en las calles, mascletás al mediodía en la plaza de los Luceros y la cremà final en la noche del 24. La ciudad se llena por completo.
¿A qué hora conviene ir?
Al atardecer, que es cuando el paseo tiene su mejor momento: los puestos de artesanía están montados, las terrazas llenas y la luz baja sobre el mosaico. A mediodía en verano el calor se nota, porque las palmeras filtran el sol pero no lo tapan.
¿Cómo se llega desde el aeropuerto?
El aeropuerto de Alicante-Elche está a unos diez kilómetros y hay autobús directo al centro. En la ciudad, el TRAM y la estación de Renfe quedan a pocos minutos del paseo; en coche, lo razonable es un aparcamiento subterráneo.