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Via urbana Barri Gòtic · Barcelona

Carrer de Petritxol (Barcelona)

Qué es el carrer de Petritxol

El carrer de Petritxol es una de las calles más conocidas del Barri Gòtic de Barcelona: una vía estrecha y peatonal, de apenas ciento treinta metros, célebre por sus granjas —los establecimientos tradicionales de chocolate a la taza y suizo— y por sus galerías de arte.

Su fama no viene del tamaño ni de los monumentos, sino de una costumbre: bajar a tomar chocolate con melindros. Es una de esas calles que resumen una ciudad en un gesto cotidiano.

Carrer de Petritxol, en Barcelona
Petritxol es estrecha, peatonal y corta: su fama viene de sus granjas de chocolate y de sus galerías.Foto: Enric · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons

Dónde está exactamente

Conecta la plaça del Pi con el carrer de la Portaferrissa, en pleno Barri Gòtic, a dos minutos de la Rambla y a cinco de la catedral. Es un tramo corto y con mucho tránsito peatonal, y conviene saber que en hora punta se recorre despacio: la anchura no da para más.

El entorno inmediato es uno de los mejores de la ciudad para pasear sin plan: plazas pequeñas, iglesias góticas, talleres y comercio de barrio mezclado con tiendas para visitantes.

Las granjas y el chocolate

Las granjas son establecimientos tradicionales catalanes especializados en productos lácteos y en chocolate a la taza. En esta calle hay varias con más de un siglo de historia, y su producto característico es el chocolate espeso acompañado de melindros, un bizcocho alargado que se moja en la taza.

Tres cosas que conviene saber antes de entrar:

  • El chocolate es espeso de verdad, no una taza de cacao líquido. Es una consistencia que sorprende la primera vez.
  • El horario es de merienda: la mayoría abre por la mañana y por la tarde, y algunas cierran a mediodía.
  • Los fines de semana hay cola en las más conocidas, y a media tarde puede ser larga.
El pino de la plaça del Pi, en Barcelona
La plaça del Pi, en un extremo de la calle, con la basílica y su rosetón como referencia.Foto: Enfo · CC BY-SA 3.0 es · Wikimedia Commons

Las galerías de arte

Es el otro rasgo característico de la calle: aquí se instalaron algunas de las galerías de arte más antiguas de Barcelona, con exposiciones que se pueden ver libremente desde la calle o entrando. Esa combinación —chocolate y arte en ciento treinta metros— es lo que le ha dado su identidad.

Para el visitante, hay un detalle agradable: entrar en una galería es gratuito y nadie espera que se compre nada. Es una forma cómoda de ver obra contemporánea sin planificarlo.

Qué hay alrededor

  1. La basílica de Santa Maria del Pi, con su rosetón y su torre visitable.
  2. La plaça Sant Josep Oriol y la plaça del Pi, con mercadillos de artesanía y de productos en determinados días.
  3. La catedral y el Barri Gòtic, a cinco minutos.
  4. La Rambla y el Liceu, en la dirección opuesta.
  5. El Raval y el MACBA, cruzando la Rambla.

Cuándo ir

  • Por la mañana temprano, para ver la calle vacía y hacer fotos sin gente.
  • A media tarde, que es la hora del chocolate, aceptando que habrá cola.
  • En invierno, cuando el chocolate espeso tiene todo el sentido.
  • Entre semana, si se quiere evitar la saturación del centro los sábados.
Calle del Barri Gòtic de Barcelona
El Barri Gòtic alrededor de Petritxol: calles estrechas, comercio de barrio y patrimonio medieval.Foto: Fred Romero · CC BY 2.0 · Wikimedia Commons

Cómo llegar

Las estaciones de metro más cómodas son Liceu y Catalunya, las dos a menos de cinco minutos andando. Toda la zona es peatonal y no hay ninguna posibilidad razonable de llegar en coche: el Barri Gòtic tiene acceso restringido y calles de un metro y medio de ancho.

Y una recomendación de sentido común para el centro de Barcelona: es una zona con mucha afluencia y conviene llevar las pertenencias controladas, como en cualquier área muy turística de una gran ciudad.

La costumbre del chocolate, con su historia

La tradición de las granjas está ligada a la llegada del cacao a Europa a través de los puertos peninsulares y a la costumbre urbana de la merienda de finales del siglo XIX. En Barcelona, esa costumbre cristalizó en establecimientos especializados en lácteos y chocolate, y esta calle concentró varios de ellos.

El producto se ha mantenido casi sin cambios: chocolate espeso, servido en taza pequeña, con melindros o con churros. Es una merienda contundente y no una bebida ligera, y conviene saberlo antes de pedir dos.

Cómo encaja en un recorrido por el Barri Gòtic

  1. Plaça de Catalunya como punto de partida.
  2. Portal de l Àngel y su comercio.
  3. Catedral y el entorno de la plaça Nova.
  4. Carrer del Bisbe y la plaça Sant Jaume, con el ayuntamiento y la Generalitat.
  5. Plaça del Pi y Petritxol, para la parada del chocolate.
  6. La Rambla y el Liceu, para terminar.

Son unos tres kilómetros y medio y una tarde entera con paradas. Y tiene una ventaja: casi todo el recorrido es peatonal y en sombra, lo que en verano no es un detalle menor.

Las galerías, con contexto

Barcelona tiene una tradición de galerismo con más de un siglo de historia, y esta calle fue uno de sus primeros ejes. Que un tramo tan corto acogiera varias galerías tiene que ver con el propio barrio: cerca estaban los talleres, las tiendas de material artístico y los cafés donde se reunían los artistas.

Hoy la escena está repartida por toda la ciudad, y estas galerías siguen funcionando y programando exposiciones. Entrar es gratuito y no compromete a nada, y es una forma de ver obra contemporánea sin planificarlo.

Un aviso práctico sobre la zona

El Barri Gòtic es una de las áreas con más afluencia de visitantes de Europa, y eso tiene dos consecuencias. La primera es de ritmo: en hora punta se camina despacio y las calles estrechas se colapsan. La segunda es de precaución: como en cualquier zona muy transitada, conviene llevar las pertenencias controladas.

Con esas dos cosas en cuenta, la mejor hora para esta calle es la primera de la mañana: las granjas abren, la calle está vacía y se puede ver el barrio a otro ritmo. Es una diferencia enorme respecto a las cinco de la tarde de un sábado.

Preguntas frecuentes

¿Por qué es famoso el carrer de Petritxol?

Por sus granjas, los establecimientos tradicionales de chocolate a la taza, varias de ellas con más de un siglo de historia, y por sus galerías de arte. En apenas ciento treinta metros concentra esas dos cosas, y de ahí su fama.

¿Qué es una granja?

Un establecimiento tradicional catalán especializado en productos lácteos y en chocolate a la taza. Su producto característico es el chocolate espeso, acompañado de melindros, un bizcocho alargado que se moja en la taza.

¿Hay que reservar?

No suele haber reservas, y en las granjas más conocidas hay cola los fines de semana y a media tarde. Ir a primera hora de la mañana o entre semana resuelve el problema.

¿Qué hay alrededor?

La basílica de Santa Maria del Pi con su rosetón y su torre visitable, las plazas del Pi y de Sant Josep Oriol con sus mercadillos, la catedral y el Barri Gòtic a cinco minutos, y la Rambla en la dirección opuesta.

¿Cómo se llega?

Con las estaciones de metro de Liceu y Catalunya, las dos a menos de cinco minutos andando. La zona es peatonal y no hay forma razonable de llegar en coche: el Barri Gòtic tiene acceso restringido y calles muy estrechas.

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