Carrer de Petritxol (Barcelona)
Qué es el carrer de Petritxol
El carrer de Petritxol es una de las calles más conocidas del Barri Gòtic de Barcelona: una vía estrecha y peatonal, de apenas ciento treinta metros, célebre por sus granjas —los establecimientos tradicionales de chocolate a la taza y suizo— y por sus galerías de arte.
Su fama no viene del tamaño ni de los monumentos, sino de una costumbre: bajar a tomar chocolate con melindros. Es una de esas calles que resumen una ciudad en un gesto cotidiano.
Dónde está exactamente
Conecta la plaça del Pi con el carrer de la Portaferrissa, en pleno Barri Gòtic, a dos minutos de la Rambla y a cinco de la catedral. Es un tramo corto y con mucho tránsito peatonal, y conviene saber que en hora punta se recorre despacio: la anchura no da para más.
El entorno inmediato es uno de los mejores de la ciudad para pasear sin plan: plazas pequeñas, iglesias góticas, talleres y comercio de barrio mezclado con tiendas para visitantes.
Las granjas y el chocolate
Las granjas son establecimientos tradicionales catalanes especializados en productos lácteos y en chocolate a la taza. En esta calle hay varias con más de un siglo de historia, y su producto característico es el chocolate espeso acompañado de melindros, un bizcocho alargado que se moja en la taza.
Tres cosas que conviene saber antes de entrar:
- El chocolate es espeso de verdad, no una taza de cacao líquido. Es una consistencia que sorprende la primera vez.
- El horario es de merienda: la mayoría abre por la mañana y por la tarde, y algunas cierran a mediodía.
- Los fines de semana hay cola en las más conocidas, y a media tarde puede ser larga.
Las galerías de arte
Es el otro rasgo característico de la calle: aquí se instalaron algunas de las galerías de arte más antiguas de Barcelona, con exposiciones que se pueden ver libremente desde la calle o entrando. Esa combinación —chocolate y arte en ciento treinta metros— es lo que le ha dado su identidad.
Para el visitante, hay un detalle agradable: entrar en una galería es gratuito y nadie espera que se compre nada. Es una forma cómoda de ver obra contemporánea sin planificarlo.
Qué hay alrededor
- La basílica de Santa Maria del Pi, con su rosetón y su torre visitable.
- La plaça Sant Josep Oriol y la plaça del Pi, con mercadillos de artesanía y de productos en determinados días.
- La catedral y el Barri Gòtic, a cinco minutos.
- La Rambla y el Liceu, en la dirección opuesta.
- El Raval y el MACBA, cruzando la Rambla.
Cuándo ir
- Por la mañana temprano, para ver la calle vacía y hacer fotos sin gente.
- A media tarde, que es la hora del chocolate, aceptando que habrá cola.
- En invierno, cuando el chocolate espeso tiene todo el sentido.
- Entre semana, si se quiere evitar la saturación del centro los sábados.
Cómo llegar
Las estaciones de metro más cómodas son Liceu y Catalunya, las dos a menos de cinco minutos andando. Toda la zona es peatonal y no hay ninguna posibilidad razonable de llegar en coche: el Barri Gòtic tiene acceso restringido y calles de un metro y medio de ancho.
Y una recomendación de sentido común para el centro de Barcelona: es una zona con mucha afluencia y conviene llevar las pertenencias controladas, como en cualquier área muy turística de una gran ciudad.
La costumbre del chocolate, con su historia
La tradición de las granjas está ligada a la llegada del cacao a Europa a través de los puertos peninsulares y a la costumbre urbana de la merienda de finales del siglo XIX. En Barcelona, esa costumbre cristalizó en establecimientos especializados en lácteos y chocolate, y esta calle concentró varios de ellos.
El producto se ha mantenido casi sin cambios: chocolate espeso, servido en taza pequeña, con melindros o con churros. Es una merienda contundente y no una bebida ligera, y conviene saberlo antes de pedir dos.
Cómo encaja en un recorrido por el Barri Gòtic
- Plaça de Catalunya como punto de partida.
- Portal de l Àngel y su comercio.
- Catedral y el entorno de la plaça Nova.
- Carrer del Bisbe y la plaça Sant Jaume, con el ayuntamiento y la Generalitat.
- Plaça del Pi y Petritxol, para la parada del chocolate.
- La Rambla y el Liceu, para terminar.
Son unos tres kilómetros y medio y una tarde entera con paradas. Y tiene una ventaja: casi todo el recorrido es peatonal y en sombra, lo que en verano no es un detalle menor.
Las galerías, con contexto
Barcelona tiene una tradición de galerismo con más de un siglo de historia, y esta calle fue uno de sus primeros ejes. Que un tramo tan corto acogiera varias galerías tiene que ver con el propio barrio: cerca estaban los talleres, las tiendas de material artístico y los cafés donde se reunían los artistas.
Hoy la escena está repartida por toda la ciudad, y estas galerías siguen funcionando y programando exposiciones. Entrar es gratuito y no compromete a nada, y es una forma de ver obra contemporánea sin planificarlo.
Un aviso práctico sobre la zona
El Barri Gòtic es una de las áreas con más afluencia de visitantes de Europa, y eso tiene dos consecuencias. La primera es de ritmo: en hora punta se camina despacio y las calles estrechas se colapsan. La segunda es de precaución: como en cualquier zona muy transitada, conviene llevar las pertenencias controladas.
Con esas dos cosas en cuenta, la mejor hora para esta calle es la primera de la mañana: las granjas abren, la calle está vacía y se puede ver el barrio a otro ritmo. Es una diferencia enorme respecto a las cinco de la tarde de un sábado.
Preguntas frecuentes
¿Por qué es famoso el carrer de Petritxol?
Por sus granjas, los establecimientos tradicionales de chocolate a la taza, varias de ellas con más de un siglo de historia, y por sus galerías de arte. En apenas ciento treinta metros concentra esas dos cosas, y de ahí su fama.
¿Qué es una granja?
Un establecimiento tradicional catalán especializado en productos lácteos y en chocolate a la taza. Su producto característico es el chocolate espeso, acompañado de melindros, un bizcocho alargado que se moja en la taza.
¿Hay que reservar?
No suele haber reservas, y en las granjas más conocidas hay cola los fines de semana y a media tarde. Ir a primera hora de la mañana o entre semana resuelve el problema.
¿Qué hay alrededor?
La basílica de Santa Maria del Pi con su rosetón y su torre visitable, las plazas del Pi y de Sant Josep Oriol con sus mercadillos, la catedral y el Barri Gòtic a cinco minutos, y la Rambla en la dirección opuesta.
¿Cómo se llega?
Con las estaciones de metro de Liceu y Catalunya, las dos a menos de cinco minutos andando. La zona es peatonal y no hay forma razonable de llegar en coche: el Barri Gòtic tiene acceso restringido y calles muy estrechas.