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Via urbana Casco Viejo · Bilbao

Calle Somera (Bilbao)

Qué es la calle Somera

La calle Somera es una de las Siete Calles del Casco Viejo de Bilbao, el conjunto de calles paralelas que forma el núcleo original de la villa. En euskera, el barrio es Zazpi Kaleak, y la propia calle aparece como Goienkale: los dos nombres significan lo mismo, «la calle de arriba».

Ese nombre no es decorativo, es una descripción topográfica. Las Siete Calles bajan en paralelo hacia la ría y Somera es la que queda más alta de todas, pegada a la ladera, la primera que se encuentra quien baja desde la iglesia de San Nicolás o desde las escaleras de Mallona. De ahí «somera», que en el castellano antiguo de la villa quería decir precisamente eso: la de encima.

Vista desde un balcón de la calle Somera de Bilbao, con una bandera del Athletic y los bares de la planta baja
La calle Somera vista desde un balcón: estrecha, con los bares ocupando toda la planta baja y la vida concentrada a nivel de calle. La bandera rojiblanca es parte del paisaje del Casco Viejo.Foto: Claudiapenanunez · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons

Las Siete Calles, en orden

Conviene tener el esquema claro, porque el Casco Viejo se entiende de golpe cuando se sabe que son calles paralelas y en qué orden van. De la más alta a la más baja:

  1. Somera (Goienkale)
  2. Artecalle (Artekale)
  3. Tendería (Dendarikale)
  4. Belostikale
  5. Carnicería Vieja (Harategi Zaharra)
  6. Barrenkale
  7. Barrenkale Barrena

Las tres primeras —Somera, Artecalle y Tendería— son las más antiguas: son el trazado original de la villa, anterior a las otras cuatro, que se añadieron después cuando el núcleo creció hacia la ría. Por eso a Somera se la cita a menudo como la calle más antigua de Bilbao.

Todas ellas se cruzan con calles transversales cortas llamadas cantones, callejones estrechos que comunican una con otra. Los cantones son la forma rápida de moverse por el Casco Viejo y también, en la práctica, la forma de saltar de una ronda de potes a otra.

Cómo es la calle hoy

Somera es estrecha, peatonal y de bares. Esa es la descripción corta y es bastante exacta.

La planta baja está ocupada casi de extremo a extremo por locales de hostelería, con predominio de los bares pequeños de barra larga y poca mesa. El caserío es de vivienda, con balcones de forja y fachadas pintadas, y en varios portales se conservan escudos y dinteles de piedra antiguos.

La calle tiene, sobre todo entre la gente joven de Bilbao, una fama concreta: es la calle del poteo por excelencia del Casco Viejo, y por la tarde y la noche del fin de semana se llena hasta hacerse difícil de recorrer. Es un ambiente de calle, no de terraza: la gente sale del bar con el vaso y se queda en el pavimento.

Farol de forja sobre la calle Somera de Bilbao con las fachadas y los locales al fondo
Uno de los faroles de forja que cuelgan sobre la calle. El alumbrado del Casco Viejo va anclado a las fachadas porque el ancho de la calle no da para postes.Foto: Claudiapenanunez · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons

El poteo, explicado

Como la calle se entiende mal sin esto, conviene explicarlo. El poteo es la costumbre de ir de bar en bar tomando un vaso corto en cada uno —el pote— en lugar de quedarse en un sitio. Se hace de pie y en la barra, se paga en cada parada y la gracia está en el recorrido, no en el destino.

Dos reglas prácticas para quien no lo conozca: la ronda se hace caminando, así que no se ocupa mesa; y el ritmo es rápido, porque la idea es cambiar de bar. Los horarios fuertes son la tarde del sábado y el mediodía del domingo, y en el Casco Viejo el poteo se solapa con los pintxos, que aquí se piden en la barra y se pagan al final o en el momento según la casa.

Qué hay alrededor

  • La catedral de Santiago, gótica, con su claustro, en el centro mismo de las Siete Calles.
  • La Plaza Nueva, porticada y neoclásica, con sus bares de pintxos bajo los soportales y el mercadillo de los domingos.
  • La iglesia de San Nicolás y, junto a ella, el arranque de las escaleras de Mallona, que suben a Begoña.
  • El Mercado de la Ribera, a orillas de la ría, uno de los mercados cubiertos más grandes de Europa.
  • La basílica de Begoña, arriba, a la que se sube por las escaleras o en el ascensor de Mallona.
  • El Arriaga, el teatro, en el extremo del Casco hacia el puente.
Calle del Casco Viejo de Bilbao con el pavimento mojado, los soportales y los balcones
El Casco Viejo con el suelo mojado, que en Bilbao es el estado por defecto buena parte del año. Las calles son estrechas, peatonales y con el comercio concentrado en la planta baja.Foto: Pedro J Pacheco · CC BY-SA 3.0 es · Wikimedia Commons

Cómo llegar

El Casco Viejo tiene estación de metro con ese mismo nombre y también parada de tranvía, y desde cualquiera de las dos se entra andando en un minuto. Desde el Ensanche, cruzando el puente del Arenal, es un paseo corto.

En coche no tiene sentido: el Casco Viejo es peatonal, el acceso está restringido y el aparcamiento hay que buscarlo en los subterráneos del entorno. La forma natural de llegar y de moverse por aquí es a pie.

Una advertencia sobre el tiempo: en Bilbao llueve a menudo y las calles del Casco son estrechas y sin soportales salvo en la Plaza Nueva. Con lluvia, el poteo se hace igual, pero conviene contar con ello.

Por qué las Siete Calles están donde están

La villa de Bilbao se funda en 1300, por carta puebla otorgada por Diego López V de Haro, señor de Bizkaia, sobre un asentamiento anterior junto a la iglesia de San Antón y la ría. El trazado que se conserva hoy responde a esa fundación: un núcleo apretado entre la ladera y el agua, con calles largas y paralelas que bajan hacia el muelle y callejones transversales que las comunican.

La lógica es puramente comercial. La ría era el puerto, y todo lo que llegaba o salía tenía que subir o bajar por esas calles. Somera, la más alta, quedaba pegada a la ladera y al camino que venía de tierra adentro; las de abajo, más cerca del muelle. Los nombres de varias de ellas siguen delatando el oficio que las ocupaba: Tendería por las tiendas, Carnicería Vieja por lo obvio, Artecalle por su posición intermedia. En eso el Casco Viejo de Bilbao funciona como un plano medieval legible a simple vista.

Las inundaciones de 1983

Hay una fecha que cualquier persona de Bilbao menciona al hablar del Casco Viejo: agosto de 1983. Las lluvias torrenciales de aquel mes desbordaron la ría y el agua entró en el Casco Viejo con una altura que dejó marcas en muchas fachadas y arrasó los bajos comerciales del barrio, incluidos los de las Siete Calles y el Mercado de la Ribera.

La reconstrucción posterior es la que dio al barrio buena parte de su aspecto actual: la peatonalización, el pavimento nuevo, la rehabilitación de fachadas y la recuperación del comercio. En varios portales del Casco todavía se puede ver una placa o una señal con la altura que alcanzó el agua, que sorprende a quien la ve por primera vez porque está bastante por encima de la cabeza.

No es una curiosidad histórica sin consecuencias: aquella riada condicionó las obras de encauzamiento de la ría y la política de prevención de la ciudad durante décadas, y es el motivo de que Bilbao vigile el nivel del agua con la atención que lo hace.

Preguntas frecuentes

¿Cuáles son las Siete Calles de Bilbao?

De la más alta a la más baja: Somera (Goienkale), Artecalle (Artekale), Tendería (Dendarikale), Belostikale, Carnicería Vieja (Harategi Zaharra), Barrenkale y Barrenkale Barrena. Son calles paralelas que bajan hacia la ría, y las tres primeras son las más antiguas: forman el trazado original de la villa, anterior a las otras cuatro.

¿Por qué se llama Somera?

Porque es la calle de arriba. «Somera» quiere decir precisamente eso, la de encima, y es la que queda más alta de las siete, pegada a la ladera. Su nombre en euskera, Goienkale, significa exactamente lo mismo. No es un nombre decorativo sino una descripción topográfica: quien baja desde San Nicolás o desde las escaleras de Mallona se la encuentra la primera.

¿Qué es el poteo?

La costumbre de ir de bar en bar tomando un vaso corto en cada uno —el pote— en lugar de quedarse en un sitio. Se hace de pie y en la barra, se paga en cada parada y la gracia está en el recorrido. Somera es, entre la gente de Bilbao, la calle de poteo por excelencia del Casco Viejo, y las tardes de sábado se llena hasta hacerse difícil de recorrer. Dos reglas prácticas: la ronda se hace caminando y el ritmo es rápido.

¿Qué son los cantones?

Los callejones transversales que comunican unas Siete Calles con otras. Son estrechos, cortos y muchas veces con escalones, y son la forma rápida de moverse por el Casco Viejo: en lugar de bajar hasta el final de una calle y volver a subir por la siguiente, se cruza por un cantón. En la práctica son también lo que permite saltar de una ronda de potes a otra sin rodeos.

¿Qué hay que ver alrededor?

La catedral de Santiago, gótica y con claustro, está en el centro mismo de las Siete Calles. La Plaza Nueva, porticada, tiene los bares de pintxos bajo los soportales y mercadillo los domingos. Cerca quedan la iglesia de San Nicolás, las escaleras de Mallona que suben a la basílica de Begoña, el teatro Arriaga y el Mercado de la Ribera, a orillas de la ría.

¿Cómo se llega al Casco Viejo?

Hay estación de metro y parada de tranvía con ese nombre, y desde cualquiera de las dos se entra andando en un minuto. Desde el Ensanche se cruza el puente del Arenal a pie en un paseo corto. En coche no tiene sentido: el Casco Viejo es peatonal, el acceso está restringido y el aparcamiento hay que buscarlo en los subterráneos del entorno.

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