Calle del Príncipe (Vigo)
Qué es la calle del Príncipe y por qué manda en Vigo
La calle del Príncipe —rúa do Príncipe en gallego— es el eje comercial de Vigo y, en la práctica, su calle central. Es peatonal, recta y de una longitud manejable, y une la zona de Porta do Sol con el entorno de la calle Urzáiz, que son los dos puntos por los que pasa todo el que se mueve por el centro.
Lo que la distingue de otras calles comerciales españolas no es el tipo de tienda, que es el habitual de cualquier eje urbano, sino la arquitectura. Vigo creció muy deprisa a finales del siglo XIX y principios del XX gracias al puerto y a la industria conservera, y ese crecimiento dejó en el centro una colección notable de edificios burgueses con galerías acristaladas, miradores y remates modernistas. Muchos están justo aquí.
Dónde está exactamente
Está en el corazón del ensanche de Vigo, no en el casco vello. Eso es importante porque son dos zonas distintas y muy próximas: el casco antiguo queda ladera abajo, hacia el puerto, con sus calles estrechas y su ambiente de tapeo, mientras que la calle del Príncipe pertenece a la ciudad del siglo XIX, con trazado regular y edificios de altura.
Por un extremo desemboca en Porta do Sol, que es la plaza-nudo de Vigo y el punto donde confluyen las principales calles del centro. Por el otro conecta con el entorno de Urzáiz y la Gran Vía, que es la zona de comercio más moderna.
Vigo es una ciudad en cuesta, y esto conviene saberlo: la calle del Príncipe está en una de las pocas zonas del centro con pendiente suave. Lo que sube y baja de verdad es todo lo que sale de ella hacia el puerto y hacia el monte, y ahí el desnivel se nota mucho.
Cómo llegar
Vigo tiene estación de tren —Vigo-Urzáiz, para alta velocidad y media distancia, y Vigo-Guixar, para otros servicios— y la primera está a pocos minutos andando del extremo alto de la calle. La estación de autobuses queda más apartada y requiere transporte urbano.
El aeropuerto de Vigo está en Peinador, a unos ocho kilómetros del centro, con autobús urbano y taxi como opciones de enlace.
En coche la recomendación es la de siempre en un centro peatonalizado: aparcamiento subterráneo y a pie. El entorno de Porta do Sol y de la propia calle tiene varios, y buscar sitio en superficie en el centro de Vigo es perder el tiempo.
Qué se ve al recorrerla
El paseo cunde más si uno sabe dónde mirar, y en esta calle hay que mirar hacia arriba:
- Las galerías acristaladas. Son la seña de identidad de la arquitectura urbana gallega y aquí aparecen en versión burguesa, con carpinterías trabajadas y en varias alturas.
- Los miradores en esquina. Vigo los resolvió con soluciones muy variadas, desde el chaflán sencillo hasta la torre rematada en cúpula.
- La piedra. El granito es el material de la ciudad y está en zócalos, jambas, balcones y remates.
- Los locales históricos. Entre las tiendas modernas sobreviven comercios con rótulos y escaparates de otra época.
Y en el extremo de Porta do Sol está la escultura conocida como El Sireno, una figura masculina con cola de pez sobre un pedestal alto que se ha convertido en punto de referencia y lugar de encuentro de la ciudad.
Qué hay alrededor
La gracia de esta calle es que está a pocos minutos de tres Vigos muy distintos:
- El Casco Vello, ladera abajo, con la rúa dos Cesteiros, la concatedral de Santa María y el mercado de A Pedra, famoso por las ostras.
- El puerto, con la estación marítima desde la que salen los barcos a las Cíes y a Cangas, y el paseo de la ría.
- El Vigo del ensanche, con la Gran Vía y la zona de Urzáiz, que es el Vigo comercial del siglo XX.
Más arriba, ya fuera del alcance de un paseo, queda el monte do Castro, con su fortaleza y la mejor panorámica de la ría.
Cuándo ir
De diario por la mañana. Es cuando la calle funciona como lo que es: el eje de compras de la ciudad. Se recorre con comodidad y se pueden mirar las fachadas sin esquivar a nadie.
Sábado por la tarde. Máxima afluencia. Es el momento de más ambiente y el peor para hacer fotos.
Navidad. Vigo se ha hecho conocida en toda España por su despliegue de alumbrado navideño, y esta calle está en pleno centro de ese circuito. Durante esas semanas el tránsito peatonal se multiplica, la ciudad recibe visitantes en autobús y moverse por el centro en fin de semana es lento. Quien vaya en esas fechas debe contar con ello.
Lluvia. Vigo es una ciudad atlántica y llueve con frecuencia en cualquier época. Las galerías no cubren la calle, así que el paraguas es parte del equipo.
Vigo en cinco datos que explican la calle
Esta calle no se entiende sin la ciudad que la levantó, y Vigo tiene una historia urbana bastante distinta de la de las otras capitales gallegas.
- Es una ciudad joven. A comienzos del siglo XIX era una villa pequeña; el crecimiento llegó después, y muy deprisa.
- El motor fue el mar. Primero la pesca y la salazón, después la industria conservera y más tarde el puerto comercial y el astillero.
- Esa riqueza construyó el ensanche. Los edificios con galerías y miradores del centro son el resultado directo de aquel dinero.
- No es capital de provincia. Pontevedra lo es, aunque Vigo es la ciudad más poblada de Galicia. Eso explica que su centro sea comercial y no administrativo.
- Está construida sobre una ladera. La ciudad sube desde la ría hacia el monte, y ese desnivel condiciona cualquier paseo.
Con esos cinco datos, la calle del Príncipe deja de ser una calle comercial cualquiera y se lee como lo que es: el escaparate de una ciudad que se hizo a sí misma en poco más de un siglo.
Qué comer cerca
La calle en sí es de compras, pero tiene la cocina a dos minutos, sobre todo bajando hacia el Casco Vello:
- Ostras en la calle de las Ostras, junto al mercado de A Pedra, donde se compran y se abren delante de uno.
- Pescado y marisco de la ría, que es el producto que define la cocina local.
- Empanada gallega, en versión de bacalao, de zamburiñas o de carne.
- Pulpo, que en Galicia se come en cualquier época del año y no solo en fiestas.
- Albariño y ribeiro, los dos blancos de referencia de la comunidad.
La diferencia de precio entre las terrazas del centro y las barras del Casco Vello es apreciable, y la calidad del producto no necesariamente sigue esa diferencia.
Un recorrido razonable
- Empezar en Porta do Sol, junto al Sireno, para situarse.
- Bajar la calle del Príncipe entera, mirando hacia arriba tanto como a los escaparates.
- Desviarse al Casco Vello por cualquiera de las calles que bajan, y llegar hasta el mercado de A Pedra.
- Seguir hasta el puerto y el paseo de la ría.
- Cerrar subiendo al monte do Castro, si quedan fuerzas, para ver la ciudad desde arriba.
Las islas Cíes, el plan que sale de aquí
Merece un apartado porque es el motivo por el que mucha gente pasa por esta calle camino del puerto. Desde la estación marítima de Vigo salen los barcos hacia las islas Cíes, que forman parte del Parque Nacional de las Illas Atlánticas.
Lo que conviene saber antes de organizar el día:
- El acceso está regulado y hay un cupo diario de visitantes, así que hace falta una autorización previa además del billete del barco.
- La temporada de navegación es limitada y las frecuencias cambian mucho según el mes.
- El trayecto ocupa buena parte del día, así que no se combina bien con una visita larga a la ciudad.
- En las islas no hay comercio más allá de lo mínimo: se sube con agua y comida.
Es, en la práctica, un plan de jornada completa. Quien tenga solo un día en Vigo debe elegir entre la ciudad y las islas, y conviene saberlo antes de comprar nada.
Avisos prácticos
Vigo es una ciudad vertical. El centro está construido sobre una ladera y las distancias en el mapa engañan: doscientos metros pueden ser cincuenta de desnivel. Calzado cómodo.
La calle es peatonal, pero el entorno no. Las vías que la cruzan tienen tráfico y algunas son de subida rápida.
No confundas calle del Príncipe con Casco Vello. Son dos zonas distintas, pegadas pero con ambiente y horarios muy diferentes: la primera es de compras y la segunda de tapeo.
En Navidad, transporte público. Es la única época del año en la que moverse en coche por el centro de Vigo es directamente mala idea.
Preguntas frecuentes
¿Dónde está la calle del Príncipe de Vigo?
En pleno centro, en la zona del ensanche. Une el entorno de Porta do Sol con el de la calle Urzáiz, y es peatonal en todo su recorrido. Es la calle comercial principal de la ciudad.
¿Qué tiene de especial?
La arquitectura. Vigo creció muy deprisa con el puerto y la conserva, y ese crecimiento dejó en el centro edificios burgueses con galerías acristaladas, miradores y remates modernistas. En esta calle hay una buena colección, y se ven mirando hacia arriba.
¿Es lo mismo que el Casco Vello?
No, y conviene no confundirlos. El Casco Vello queda ladera abajo, hacia el puerto, con calles estrechas y ambiente de tapeo. La calle del Príncipe pertenece al ensanche del siglo XIX y es zona de compras. Están pegados pero son dos mundos distintos.
¿Qué es El Sireno?
Una escultura situada en Porta do Sol, en uno de los extremos de la calle: una figura masculina con cola de pez sobre un pedestal alto. Se ha convertido en el punto de encuentro de referencia en el centro de Vigo.
¿Cómo se llega desde la estación?
La estación de Vigo-Urzáiz está a pocos minutos andando del extremo alto de la calle. La de autobuses queda más apartada y conviene el transporte urbano. En coche, aparcamiento subterráneo: el centro es peatonal.
¿Cuándo hay más gente?
Los sábados por la tarde y, sobre todo, durante las semanas del alumbrado navideño, cuando la ciudad recibe visitantes de toda España y el centro se satura. Para recorrerla con calma, un día laborable por la mañana.