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Via urbana Lavapiés · Madrid

Calle de Argumosa (Madrid)

Qué es la calle Argumosa

La calle de Argumosa une la plaza de Lavapiés con la Ronda de Atocha, en el barrio de Lavapiés, dentro del distrito Centro de Madrid. Es una calle relativamente ancha para lo que es habitual en el barrio, arbolada, con aceras generosas en buena parte del recorrido, y esa anchura explica su carácter: es la calle de las terrazas de Lavapiés.

La comparación que se oye en el barrio es que la calle funciona como una playa: en cuanto sale el sol se llena de mesas de un extremo a otro y la gente se queda. No es un chiste vecinal sin más; es una descripción bastante exacta de lo que pasa un sábado de primavera.

Edificio de ladrillo en la calle Argumosa de Madrid, cerca de Atocha, con árboles en la acera
El extremo de la calle que da hacia Atocha, con el caserío de ladrillo visto y los árboles de la acera. Este tramo es más ancho y menos ruidoso que el que sube hacia la plaza de Lavapiés.Foto: Tamorlan · CC BY-SA 3.0 · Wikimedia Commons

De dónde viene el nombre

La calle lleva el nombre de Diego de Argumosa y Obregón (1792-1865), cirujano, catedrático y director de cirugía en la Facultad de Medicina de Madrid. Se le conoce como «el restaurador de la cirugía española» y fue uno de los introductores de la anestesia en España, con el uso del éter a partir de 1847.

El nombre no está puesto al azar en esta esquina de Madrid. La calle desemboca en la Ronda de Atocha, justo donde estuvo el antiguo Hospital General y de la Pasión, el gran hospital de Madrid durante siglos; ese mismo edificio es hoy el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. Toda la zona conserva ese pasado sanitario en su callejero y en sus edificios, y Argumosa es parte de esa memoria.

Cómo es la calle

El recorrido tiene dos mitades bastante distintas.

El tramo alto, el que llega a la plaza de Lavapiés, es más estrecho y más urbano, con el comercio de barrio y el trasiego de la plaza. El tramo bajo, hacia Atocha, se ensancha, tiene arbolado y aceras anchas y es donde se concentran las terrazas.

El caserío es el de Lavapiés: bloques de vivienda de finales del XIX y principios del XX, algunos rehabilitados y otros no, con patios interiores y balcones pequeños. Y entre ellos se conservan corralas, el tipo de vivienda popular madrileña organizada en torno a un patio con galerías corridas a las que dan las puertas de las casas. Es la arquitectura que define al barrio y la que explica por qué Lavapiés ha sido siempre un sitio de vida en la calle: las casas eran pequeñas y la vida sucedía fuera.

Tejados y fachadas de las corralas de Lavapiés en Madrid contra un cielo azul
Las cubiertas de las corralas de Lavapiés, con su amontonamiento de tejados y patios. Es la arquitectura popular que da su forma al barrio del que Argumosa es una de las calles principales.Foto: Tamorlan · CC BY-SA 3.0 · Wikimedia Commons

Las terrazas, y sus horas

El uso dominante de la calle está muy marcado por el reloj y por el calendario.

De marzo a octubre, con sol, la calle se llena. El mediodía del sábado y del domingo es el momento de máxima ocupación, y a partir de media tarde se encadena con la noche. En invierno la calle baja de intensidad de forma muy visible: las mismas mesas siguen ahí pero el ambiente se traslada al interior de los locales.

La oferta es de barrio y variada: tabernas de toda la vida, bares nuevos, cocina de varios países —Lavapiés es uno de los barrios con más población de origen extranjero de Madrid y eso se nota en la calle— y locales con programación cultural.

Hay un matiz que conviene conocer: la convivencia entre las terrazas y el vecindario es un asunto discutido en el barrio desde hace años, con quejas por el ruido nocturno. No es un detalle folclórico; es parte de la vida real de la calle y explica los cambios periódicos en horarios y en número de mesas autorizadas.

Panel de azulejos de una peluquería de Lavapiés con una escena de barbería pintada en azul sobre fondo naranja
Fachada de azulejos de un comercio del barrio, con la escena del oficio pintada en cerámica. Este tipo de rótulo cerámico es una de las señas del comercio antiguo de Lavapiés.Foto: Tamorlan · CC BY-SA 3.0 · Wikimedia Commons

Qué hay alrededor

  • El Museo Reina Sofía, en la Ronda de Atocha, al final de la calle: el antiguo Hospital General, con el Guernica.
  • La plaza de Lavapiés, en el otro extremo, con el teatro Valle-Inclán.
  • La Tabacalera, la antigua fábrica de tabacos, hoy espacio cultural y centro social.
  • El Real Jardín Botánico y el Museo del Prado, cruzando hacia el paseo del Prado.
  • El Rastro, el mercadillo de los domingos, a un paseo corto hacia el oeste.
  • La Filmoteca Española, en el cine Doré, en la calle de Santa Isabel.

Cómo llegar

En metro, las estaciones de Lavapiés y de Atocha dejan la calle a pocos minutos, una en cada extremo. Atocha es además la estación de Cercanías y de alta velocidad, así que la calle está muy bien comunicada para quien llega de fuera de Madrid.

En coche, lo de siempre en el centro: zona de tráfico restringido, aparcamiento en superficie muy difícil y calles estrechas alrededor. Andando desde Sol o desde el paseo del Prado se llega sin esfuerzo, y el paseo por Lavapiés merece la pena por sí mismo.

Lavapiés, en dos palabras

Argumosa se entiende mal sin el barrio. Lavapiés es uno de los barrios históricos del Madrid popular, con un trazado de calles estrechas y en cuesta que baja desde el entorno de Tirso de Molina y Antón Martín hasta la Ronda de Valencia y la Ronda de Atocha. Su caserío es en buena parte de finales del XIX y principios del XX, y su tipo de vivienda característico es la corrala.

Es también, desde hace décadas, uno de los barrios con más población de origen extranjero de Madrid, y eso se nota en la calle de una forma muy concreta: en los comercios, en los restaurantes y en la mezcla de idiomas que se oye en una terraza cualquiera. Cualquier descripción de Argumosa que no cuente eso se deja fuera la mitad de lo que hay.

Las verbenas de agosto

Hay una semana del año en que esta zona de Madrid cambia por completo: la de las verbenas de agosto, que encadenan tres fiestas seguidas en barrios contiguos. San Cayetano, en torno al 7 de agosto, en Embajadores; San Lorenzo, en torno al 10, en Lavapiés; y La Paloma, en torno al 15, en La Latina.

Durante esos días las calles del barrio se engalanan, se montan escenarios y barras, y sale a la calle la indumentaria clásica de la verbena madrileña: el chulapo y la chulapa, con chaleco y gorrilla ellos, mantón, clavel y pañuelo blanco a la cabeza ellas. Se baila el chotis, que tiene la particularidad de bailarse prácticamente sobre una baldosa, girando la mujer alrededor del hombre.

Para quien visita el barrio es el momento de más ambiente del año y también el de más gente. Para quien duerme en él, es una semana de ruido asumido. Conviene mirar el calendario antes de planificar la visita, en un sentido o en el otro.

Preguntas frecuentes

¿Por qué se llama calle de Argumosa?

Por Diego de Argumosa y Obregón (1792-1865), cirujano y catedrático, director de cirugía en la Facultad de Medicina de Madrid, conocido como «el restaurador de la cirugía española» y uno de los introductores de la anestesia en España, con el uso del éter a partir de 1847. El nombre encaja con el sitio: la calle desemboca en la Ronda de Atocha, justo donde estuvo el antiguo Hospital General, hoy Museo Reina Sofía.

¿Por qué se la conoce como la calle de las terrazas?

Porque es más ancha y más arbolada que la mayoría de las calles de Lavapiés, con aceras generosas en su tramo bajo, y eso ha hecho que las terrazas se extiendan de un extremo a otro. En cuanto sale el sol, de marzo a octubre, la calle se llena de mesas y la gente se queda; el mediodía del fin de semana es el momento de máxima ocupación. En invierno la intensidad baja mucho y el ambiente se traslada al interior.

¿Qué es una corrala?

Un tipo de vivienda popular madrileña organizada en torno a un patio con galerías corridas a las que dan las puertas de las casas. Las viviendas eran pequeñas y los servicios, comunes, de modo que la vida cotidiana ocurría en el patio y en la calle. Es la arquitectura que define a Lavapiés y la que explica por qué el barrio ha tenido siempre tanta vida en la calle. En el entorno de Argumosa se conservan varias.

¿Qué hay al final de la calle?

En un extremo, la plaza de Lavapiés con el teatro Valle-Inclán. En el otro, la Ronda de Atocha y el Museo Reina Sofía, instalado en el antiguo Hospital General y de la Pasión, donde está el Guernica. Muy cerca quedan también la Tabacalera, la Filmoteca en el cine Doré, el Real Jardín Botánico y, algo más allá, el Rastro de los domingos.

¿Es una calle tranquila para alojarse?

Depende mucho de la época y del día. Es una calle con mucha vida en la calle y, en temporada de terrazas, con ruido nocturno; la convivencia entre las terrazas y el vecindario es un asunto discutido en el barrio desde hace años y ha dado lugar a cambios periódicos en los horarios y en el número de mesas autorizadas. Entre semana y en invierno el ambiente es bastante más tranquilo.

¿Cómo se llega?

En metro, las estaciones de Lavapiés y Atocha dejan la calle a pocos minutos, una en cada extremo; Atocha es además estación de Cercanías y de alta velocidad, así que la zona está muy bien comunicada para quien viene de fuera. Andando desde Sol o desde el paseo del Prado se llega sin esfuerzo. En coche, la zona está dentro del área de tráfico restringido del centro y aparcar en superficie es muy difícil.

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