Calle de Alfonso I (Zaragoza)
Qué es la calle de Alfonso I y por qué importa
La calle de Alfonso I es el eje comercial del casco histórico de Zaragoza y, sobre todo, es la calle que enmarca la basílica del Pilar. Va desde la plaza del Pilar hasta el Coso, en línea recta, y esa rectitud no es casual: se abrió en el siglo XIX precisamente para conectar los dos puntos y para dar a la ciudad una vía comercial moderna.
El resultado es una de las perspectivas urbanas más reconocibles de España. Quien baja por Alfonso desde el Coso tiene las torres del Pilar al fondo, encuadradas por los edificios de la propia calle, y esa imagen es la que aparece en la mitad de las fotografías de Zaragoza.
Dónde está exactamente
Une la plaza del Pilar, en el extremo norte, con el Coso, en el sur. Son unos cuatrocientos metros y se recorre entera en cinco o seis minutos sin pararse, cosa que casi nadie hace porque es una calle de escaparates.
Su posición la convierte en el pasillo natural del centro: tiene la plaza del Pilar con la basílica y el Ayuntamiento en un extremo, y en el otro el Coso, que es la vía que traza el antiguo perímetro amurallado romano. A ambos lados salen las calles del casco viejo hacia el Tubo y hacia San Pablo.
La calle es peatonal y el entorno tiene el tráfico muy restringido, así que acercarse en coche no tiene sentido. Lo práctico es usar los aparcamientos del entorno del casco o llegar en tranvía y autobús urbano, que dejan a pocos minutos a pie.
El Tubo, que está justo al lado y no es lo mismo
Una distinción que agradece quien viene por primera vez: Alfonso I es la calle del comercio y el Tubo es la zona de tapas, y están pegadas la una a la otra.
- Calle de Alfonso I. Tiendas, franquicias, comercio tradicional y algunos cafés históricos. Ambiente de día.
- El Tubo. Una malla de callejones estrechos que arranca del Coso, con decenas de bares de tapa pegados unos a otros. Ambiente de tarde y noche.
Para el visitante eso significa que las dos cosas están a treinta metros y que se pueden encadenar sin pensarlo: compras por Alfonso, se baja al Coso y se entra al Tubo. Es el recorrido que hace la ciudad un sábado cualquiera.
Cómo se recorre
Hay una manera de hacerlo que aprovecha mejor la calle, y es bajar desde el Coso hacia el Pilar en lugar de al revés.
- Desde el Coso, las torres de la basílica aparecen al fondo desde el primer metro y van creciendo a medida que se avanza.
- A media calle conviene mirar hacia arriba: las plantas altas conservan miradores, galerías y remates de finales del XIX y principios del XX que los escaparates tapan a la altura de la vista.
- Al desembocar en la plaza del Pilar, el cambio de escala es brusco: se pasa de una calle estrecha a una de las plazas más grandes de Europa.
Hacerlo en sentido contrario funciona igual de bien para las compras, pero se pierde el efecto del encuadre.
Cuándo ir
La calle tiene tres momentos bastante distintos:
Por la mañana. Comercio abierto y tránsito normal. Es el mejor momento para verla con calma y para fotografiar el encuadre del Pilar sin gente delante.
A media tarde. El momento de más movimiento, con la calle llena y el comercio en su hora fuerte. Es cuando la ciudad la usa de verdad.
Los domingos. Buena parte del comercio cierra y la calle cambia de carácter: menos escaparate y más paseo hacia el Pilar.
Hay además unas fechas que transforman la zona entera: las Fiestas del Pilar, en octubre, cuando la plaza y las calles del entorno se llenan durante una semana larga. Quien busque la calle tranquila hará bien en evitarlas; quien busque la ciudad en su momento más intenso, justo lo contrario.
Qué hay alrededor
- La basílica del Pilar, en el extremo norte, con su plaza y el conjunto del Ayuntamiento y la Lonja.
- La Seo, la catedral del Salvador, al otro extremo de la misma plaza y bastante menos visitada.
- El Tubo, la zona de tapas, saliendo del Coso.
- El barrio de San Pablo, al oeste, con su iglesia y un casco antiguo menos turístico.
- El Coso, que marca el trazado de la muralla romana y conserva edificios señalados.
- La ribera del Ebro, justo detrás del Pilar, con el puente de Piedra y la mejor vista de la basílica.
Consejos para recorrerla
- Bajar desde el Coso si se quiere el encuadre clásico de las torres del Pilar.
- Mirar hacia arriba. Lo mejor de la calle está por encima de los escaparates.
- Reservar el Tubo para después. Está a treinta metros y funciona en otro horario.
- No ir en coche. La calle es peatonal y el entorno tiene el acceso restringido.
- Contar con el cierzo. En invierno, una calle recta y orientada como esta es un tubo de viento.
- Cruzar a la Seo. Está en la misma plaza, tiene mucha menos cola y merece la visita.
Preguntas frecuentes
¿Por qué desde la calle Alfonso I se ve tan bien el Pilar?
Porque la calle se abrió en el siglo XIX en línea recta hacia la plaza del Pilar, y sus edificios se levantaron con alturas parecidas. El resultado es un encuadre natural: las torres de la basílica aparecen al fondo enmarcadas por las fachadas. El efecto se aprecia bajando desde el Coso hacia el norte, no en sentido contrario.
¿Es lo mismo que el Tubo?
No, y es la confusión más habitual. La calle de Alfonso I es el eje comercial, de tiendas y de paseo de día. El Tubo es la maraña de callejones de tapas que arranca del Coso, a treinta metros, y funciona por la tarde y por la noche. Están pegados, pero son dos planes distintos.
¿Se puede ir en coche?
La calle es peatonal y el entorno del casco histórico tiene el tráfico restringido, así que no. Lo práctico es dejar el coche en un aparcamiento del entorno o llegar en tranvía y autobús urbano, que dejan a pocos minutos a pie del Coso y de la plaza del Pilar.
¿Cuándo conviene evitar la zona?
Durante las Fiestas del Pilar, en octubre, la plaza y las calles del entorno se llenan durante más de una semana. Si lo que se busca es comercio tranquilo y la perspectiva de la basílica sin multitudes, cualquier mañana de día laborable fuera de esas fechas es mucho mejor.
¿Qué se puede ver cerca?
La basílica del Pilar y su plaza, con el Ayuntamiento y la Lonja; la Seo, que está en la misma plaza y recibe muchas menos visitas; el Tubo; el barrio de San Pablo; el Coso, que sigue el trazado de la muralla romana; y la ribera del Ebro con el puente de Piedra.